En estos tiempos...


14 Febrero 2014

Buenos días amigos, colegas y alumnos. Ante los hechos de violencia e injusticia en el país quisiera compartir con ustedes estas palabras que otros han compartido en distintos momentos conmigo, y me han sido útiles, quizás ustedes puedan encontrar también en ellas un espacio para actuar de un modo diferente al habitual.

No pretendo decirles qué hacer, poco podría yo decirles algo en este sentido, más bien quiero hablarles de desde dónde hacerlo. La petición es a que todos vivamos tan conscientemente como podamos, y en estos días de crisis en nuestros país hagamos un especial esfuerzo por abrir los ojos, por que nuestros actos no ocurran en la oscuridad, que no seamos títeres del fervor, la ira o el miedo, por el contrario que podamos nosotros realizar cada acción conscientemente, desde la sabiduría.

Tengamos un momento inicial de honestidad. Sentandonos por un instante para determinar que movimientos están ocurriendo en nuestro interior, y desde esa honestidad seamos capaces de aceptar si nos sentimos temerosos, osados, desesperados o quizás y afortunadamente nos sentimos calmados y en equilibrio. Antes de tomar una decisión y llevar a cabo una acción procuremos estar en ese estado de equilibrio, de cierto control sobre nosotros mismos.

Tengamos a la mano las herramientas que nos permitan trabajar interior y exteriormente. Practicar asanas, pranayama, meditación, oración y lecturas de textos que nos ayuden a reflexionar y despertar. Mantener nuestros medios de comunicación tan operativos como podamos, de igual forma atender a nuestros posibles medios de transporte. Mantenerse en contacto con familiares y vecinos, compañeros de trabajo y de otras actividades.

No perdamos en ningún momento la esperanza y la gratitud por la vida. Que la majestuosa geografía nacional y capitalina sea un recordatorio constante de la divina sabiduría de la Naturaleza y del regalo que significa contemplarla y respirarla. Cuando los problemas humanos en nuestra ciudad capital se ponen cada vez más críticos y terribles, el cielo de Caracas pareciera estar constantemente inspirandonos, alimentando nuestro anhelo de paz y amor en toda Venezuela.

El maestro Lino Miele siempre nos repetía que el movimiento es vida, que la respiración es movimiento y la vida es respiración. Si no podemos asistir a clases de yoga o no podemos realizar nuestras actividades físicas habituales, mantengamosnos en movimiento, permitiendo que este fluir limpie todo nuestro ser. Aquí les dejo algo sencillo que pueden repetir muchas veces.


Un gran abrazo,
Juan Pablo Valdivieso

Profesor

Juan Pablo Valdivieso

Costo

ninguno